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5 Razones por las que Sheldon Cooper nunca ganaría un Nobel

No sé en qué momento los fans de The Big Bang Theory comenzaron a soñar con la posibilidad de que Sheldon Cooper ganara algún día el premio Nobel. Siendo el premio más prestigioso de las ciencias, supongo que fue algo natural, tanto para los escritores del show, como para los fans, hablar constantemente sobre esa posibilidad.

Aunque Sheldon se refiere al Nobel como un logro, un reconocimiento a su inteligencia superior, la mayoría de los científicos prefiere referirse al Nobel de una manera distinta. Por ejemplo, Mario Molina, ganador del Nobel de Química de 1995 jamás pensó en ganar el premio, de hecho su objetivo era «realizar un descubrimiento que contribuyera al conocimiento y un aporte significativo a la humanidad». Y vaya que lo hizo, su descubrimiento del impacto destructivo de los clorofluorocabonos en la capa de ozono nos cambió para siempre.

Los fans de The Big Bang Theory suelen ver el Nobel como un justo y necesario reconocimiento a la genialidad de Sheldon, algo que la serie constantemente repite. Sin embargo, las estadísticas demuestran que para ganar un Nobel no se necesita ser un genio o poseer una inteligencia superior.

Por supuesto se necesita ser inteligente, pero existen otras cualidades igualmente necesarias para completar la «fórmula para ganar un Nobel», en palabras del propio Molina: «se necesita mucha paciencia y perseverancia. La clave está en realizar algo que realmente te guste y hacerlo con verdadera pasión».
Tener una idea brillante no es suficiente. Necesitas años para completarla, probarla y demostrarla científicamente. Eso sin mencionar las cualidades necesarias para conseguir los fondos y los apoyos necesarios para llevar a buen puerto la investigación.

Y luego también está la paciencia necesaria para que el Comité de los Nobel te tenga en cuenta, porque nadie puede nominarse a uno mismo. Esta es una de las características de los premios: Alguien tiene que nominarte. Y los científicos que son consultados para elegir a los nominados son mantenidos en secreto por la Academia de Ciencias de Suecia, que es la que elige al ganador en cada de una de sus categorías.

Y bien, antes de pasar a la materia de esta entrada sobre qué razones impedirían que Sheldon Cooper ganara el ansiado premio Nobel, solo me queda decir una cosa más: Todo lo que discutamos desde este punto no necesariamente será tomado en cuenta por los escritores del show. Al fin y alcabo, este transcurre en un mundo de ficción, asi que a nadie le sorprenda que pese a todo, Sheldon termine ganando el codiciado premio.

Recordemos que, debido a que descubrió por accidente el método para sintetizar un nuevo elemento químico, Sheldon ya estuvo a punto de ganarlo. O al menos, como decía Ira Flow en su programa radial cuando lo entrevistó, se «rumoreaba» que podría ganarlo, aunque en la categoría de Química, no de Física, que es su especialidad.

Terminado este preámbulo, vayamos al grano.

5. Falta apoyo adecuado

Uno podría imaginar que tener una novia igualmente científica como él, Amy Farrah Fowler, haría que Sheldon tuviera las cosas más fáciles de cara a dedicarse a una investigación significativa de camino a ganar el codiciado premio.

De hecho, Sheldon y Amy, luego de resolver algunas cuestiones previas, parece que lograron trabajar juntos (10×19: The Collaboration Fluctuation).

Sin embargo, dado que los intereses de Amy parecen encaminadas a conseguir «humanizar» a Sheldon, para mejorar la relación entre ambos, indirectamente ella desalienta que se concentre en su trabajo. Quiero decir, de manera obsesiva. Al contrario, Amy le ha dicho en más de una ocasión que hay cosas más importante en la vida que ganar un Nobel, como estar rodeados de amigos que le aprecian y haber encontrado el amor. Que lo importante es hacer sólidas investigaciones y rodearse de gente que lo aprecia, no por sus logros, sino por cómo es como persona.

El mensaje puede ser correcto, pero no es lo que Sheldon necesita oír para enfocarse en su carrera.

Paradójicamente, la única vez que Sheldon se ha concentrado completamente en la carrera al Nobel, buscando «un gran avance» en su campo, ha sido cuando Ramona Nowitzki estaba junto a él (2×06: The Cooper-Nowitzki Theorem), recordándole sus propias palabras: «La ciencia nos demanda nada menos que una ferviente e incondicional dedicación de toda nuestra vida». Sheldon incluso renuncia a sus noches de Halo, a leer cómics y muchas otras distracciones. Y cuando él sugiere que podría tomarse un descanso con los videojuegos, Ramona le dice: «Un hombre con su don intelectual no pierde la noche jugando con videojuegos. No si quiere un Nobel». Y Sheldon lo acepta.

¿El resultado? Sheldon finalmente consigue un avance significativo en su investigación. Lamentablemente, Ramona quiso compartir parte del crédito y Sheldon la echó. Pero ese ya es otro tema. La cuestión es que Sheldon necesita de alguien que lo empuje y lo motive para lograr sus objetivos.

No sería el primer investigador que consigue ese apoyo de su pareja. Hasta hoy se discute el papel y la contribución de Mileva Maric, que era matemática, a los trabajos que le dieron fama a su esposo. Los trabajos de Stephen Hawking tampoco se pueden concebir sin el invalorable apoyo que le brindó su primera esposa, Jane Wilde, ya que los primeros síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica aparecieron poco antes de su matrimonio.

Algo más…

Como dije al principio, estas «razones» para suponer que Sheldon Cooper nunca ganará un Nobel, o le sería muy difícil conseguirlo si la serie fuera estrictamente realista, no impiden suponer que los escritores se reserven darnos la agradable sorpresa de que finalmente él se hará con el codiciado galardón.

Puede que lo logre de manera individual o conjuntamente con alguien más, sea con Amy, o más probablemente, junto con Leonard y Wolowitz.

Al fin y al cabo, la serie es ficción. Hasta Penny podría ganarlo si se les antojara hacerlo. Porque así como muchas referencias aquí y allá parecen estar preparándonos para que aceptemos la idea de que Sheldon no va a ganar el Nobel, por ahí también hay alguna en la que bromean acerca de que Penny podría dar por accidente con algún descubrimiento que revolucione la ciencia. Todo es posible en el mundo de la ficción.